Verdugo

Cierro mis ojos y logro oír los alaridos
de la Angustia huésped hace un tiempo de mi mente
cegada por su propia fuerza y destruida
por esa inconclusa sentencia de olvido aún
dictada in eternum por mi cretino (del) pasado

Llegó una noche Atiborrada de motivos
cultivando el ocre entre el vívido jardín
de mis recuerdos atesorados por nadie
Nimiedades al fin y al cabo
Juguetes para la adultez temprana

Funesto campo de batalla encontró
cuando tóxico hasta para Ella resulto

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Cosmopolita

Busca tus sueños en vitrinas
Esperánzate con lo desechable
No estorbes para que no te estorben

Sé algo deseable y predecible
Cree sólo en lo que se puede tocar
No mires a los ojos de nadie
para que nadie te juzgue a ti

Muere viejo e insatisfecho
pensando en sucesos que ya
sólo pudiendo ser imaginados
por fin te alegren sin herirte

Vive con el afán del día
buscando en todo logros y victorias
Historias que nadie quiere escuchar
pero que con la edad tendrán que aguantarte

Ten una Vida así
como siempre has deseado
Tranquila y sin abismos

Vándalos

Chicos con todo lo funesto al hombro
Joviales en su precaria individualidad
abisman a su paso a todo mundo
si acaso no retan sin sentido su destino

La noche se confunde con sus almas
Sus cuerpos ya han dejado de valer
Vuelven los extremos Vida
Extraña apoteosis de lo humano

Entre golpes componen
las mismas melodías de siempre
decantando con sudor absurdo
brebajes más prohibidos
que el conocimiento del pecado

No salvar ni alma ni cuerpo
No esperar más que un último segundo
Respirar a duras penas
Dudar siempre de sí mismo

En todo tiempo hay lugar
para pensamientos irrisorios
y un vacío que consume y se deleita
con la libre autodestrucción
de futuros desechados

 

 

Apuesta

Te siento interludio de mis afanes próximos
Explosión de la cadena infinita que preserva
con todos los artilugios de mi humanidad
una tranquilidad fabricada de vacíos
Esa aspirada plenitud que nace en las angustias
de la belleza imperfecta merecida por nadie

Te siento al tiempo de un recuerdo
Compás melancólico de la dicha que se sabe
se va con un susurro doloroso
reviviente de insoportables utopías
soñadas necesarias para sobrellevar
el peso de la existencia que a lo absurdo tiende

Te siento definitiva en tanto pasajera
como un beso prohibido que ataca a un rostro disperso
o el silencio que precede a mi nombre
murmurado por tus labios casualmente
por tu mirada que lo ve todo sin saberlo

Te siento y no te pienso
No te aspiro ni te nombro
Te siento…

Ascensión

Mi camino en soledad es otra vida
Plena en compromisos e intenciones
Pesada Compleja Exquisita
Infierno amargamente delicioso

Entre paso y paso me juego
Con el desdén y la astucia
del que mucho mira para nada saber
El significado de cada respiro
El peso de un añorado latido final
La sobriedad del amor propio
y la entrega absurda por un interés ajeno

Cualquier esquina sucia
es de repente un rincón sin tiempo
Oasis de un presente perdido
Única realidad importante

En cualquier esquina pútrida
recuerdo e imagino a un mismo son
de amorosa arritmia sepulcral
un rostro ansiado imposible
sintiéndome observado desde la distancia
de esas carreras cortas
que definen vida y muerte

Y anhelo concretar la respuesta involuntaria
que configura el universo de lo humano
El principio y fin de la existencia
expresado sin forma ni sentido

Jadeante al unísono con mis bocanadas
de aire ansioso de sentido
espero a que nada suceda
a que nada perciba si no ha de ser
con embriagante estupidez
en aquellos caminos en que mi mente
multiplica las posibilidades de ser
y donde el destino es sólo Ahora
parada necesaria e importante
para suspirar por un secreto
cuya guarda es la esperanza
perdida conscientemente

En cualquier esquina olvidada
anhelo chocar con alguien
con quien acabe y empiece todo eternamente
antes de mirarnos a los ojos
y alcanzar en tal momento
la soledad conjunta que lo determina todo

Rezagos

Ruego constantemente por azar
habiendo apenas fe en mis ilusiones
Entrega perpetua sin esperanza
Ignorancia total de la desgracia
como el moribundo que en su lecho
desea dar su vida voluntariamente
por una pena gloriosa aunque fútil

Lanzo una moneda al Aire
y ansioso espero de él devuelta
un golpe en mi dormido rostro
o quizá una caricia que
en pleno apogeo de amor
me abandone Me deje
colmado de motivos
de sentir un día más
lo suave y lo estruendoso
Pilares si caso de un destino

Basta un suspiro repentino
Mirar todo como a la nada
Sentir la sinceridad del rechazo
O aceptar con cariño a la miseria
para admirar con entusiasmo y encanto
La existencia plena en la tragedia

 

Sombras

Todas las noches cuento a mi sombra
instantes íntimos y públicos
que en su tenebrosa faz
no puede imaginar ni concebir
dando  por sentado que yo soy todo
aquello que la luz me endilga
A veces mi llano cuerpo Pequeño o Gigante
O también Multitudes maleables
a las cuales cada quien provee
un pedazo de su alma ignorante

A cambio añoro que me revele
la esencia del mundo en que las cosas
se confunden en esencia
siendo un todo inescrutable
con ausencia de valores discriminantes
Que me diga cómo es que en la noches
desaparece lo indivisble
y cómo en el día todo cambia
a cada paso involuntario
con todo pestañeo inevitable para el alma

Rutina de la segura noche
ya no soporto más un momento de luz
sin saber si acaso lo humano Mi todo
es una simple extensión de un universo
en el que lo que se siente en éste
no es más que un error de percepción

 

 

 

Arritmia emocional

Mi tristeza se propaga a cada nada
con una fluidez casi demoníaca
Por los espacios más privados de mis días
Hacia mis nocturnos secretos
adornados de significancia

Murmulla desde mi interior
exigiéndome una lágrima que la libere
buscando con admirable hipocresía
apoderarse de mi precaria materialidad

Ante la autodestrucción involuntaria
toda respuesta es vacua
Las palabras no son vida
Y lo pensado no domina lo predicho
Toda consciencia seguida no es más
que un grito moribundo e inútil

Así recorre mi rostro
ese líquido infernal que nos acerca al cielo
Que nos convierte en santos
En mártires de lo cotidiano
Corroyendo toda capa
Oxidando todo escudo
Destruyendo todo augurio
con el que nos queramos proteger

Gloria única de la existencia
es el llanto en soledad
requiriendo ausencia del ojo ajeno
para poder afirmar la incómoda verdad
del amor que se tiene por el mundo
Es el cara a cara con la humanidad
imposible en el trato público
El paño que limpia los lentes
con los que se admira
la frágil fortaleza del ser

 

Un día más

Los días pasan avergonzados
ante mis pupilas flagelantes
adornadas de punzantes dagas
de color sangre suicida

Verdugos de la casualidad
Militantes de causas perdidas
nada distinto son mis ojos
Pretenciosos y Errantes
a los designios del destino
a los acertijos de la vida

Es de cara a cara la pelea
que se sostiene por existir
cuando a todo lado se mira
y sólo en el tiempo
del ayer o del mañana
hay motivos para respirar
Seguir apenas ahí

Torpe

Corro riesgos innecesarios
Bajo el posible escrutinio de tu mirada
Suponiendo y deseando que realmente exista
Siendo doblemente estúpido
A sabiendas de que nada puedo aclarar
Y veo cada vez más lejana
La opción de mirarte sin prisa
Sin juicio ni veredicto
Sin conclusiones ni límites
De tu parte
Y quizá este poema sea el corte
Final de la cuchilla en mi cuello
Como si tuviera un escondido fetiche
Por arruinarlo todo hasta donde más no se pueda
Por sentirme importante en la felicidad idiota
De la que gozan los imprudentes
Ignorantes en todo momento
De su anormalidad precaria
Pero si la magia existe
Así sea en mi cabeza
Vale la pena lo que sea
Por poder apenas imaginar
Que has gastado tiempo en mis letras
Una parte mínima y tonta
Pero al fin y al cabo parte
De mi inocente ansiedad
Por experimentar
Algo de aquello bonito
(Que ni idea bien qué será)
De lo que me insinúa tu existencia